Blogia

La brújula del Argo

Recursos del Cefire para el PDC y el PACG

Queridos amigos psicopedargonautas.

Hoy quiero haceros partícipes de mi descubrimiento, cercano y hasta ahora desconocido, que me ha abierto algunas vías de comunicación con mis compañeros del PDC y el PACG y otras de participación con los alumnos de estos proyectos.

Es el enlace del Cefire de Valencia, en el que hay un apartado dentro de las Asesorías dedicado a estos dos programas. Os recomiendo que perdáis un cuarto de hora en navegar por lo que ofrece: seguro que os entran ganas de salir corriendo a por los profesores de los ámbitos para darles las ideas que tienen otros, o que a nosotros nos han surgido al leer tantas propuestas.

La nave sigue surcando mares ignotos. Por eso os traigo noticias.

Los Equipos Interdisciplinares para la Orientación

                    Mi amigo José Daniel, desde su “observatorio” de la carrera de Psicopedagogía, acaba de publicar un artículo en Información, en La Tiza, en el que pide para los profesionales de la Orientación alguna ayuda para poder abordar tantísimas funciones que se nos tienen encomendadas en los Institutos. Básicamente, sugiere que la Administración Educativa admita al profesorado que tiene también la titulación de Psicopedagogía para que se le libere de alguna docencia y pueda dedicar esas horas a colaborar con el Psicopedagogo del Instituto. De manera que se pueda rentabilizar a tantos profesionales que han querido tener otra especialidad y no la ejercen pero dan clase en Primaria o en Secundaria.

            Yo soy un poco más ambicioso, y pido más. Mucho más. Ya sabéis el dicho, “sed realistas: pedid lo imposible”.

                 Necesitaríamos, para empezar, un trabajador social, aunque sea a tiempo parcial, que nos ayudara con el absentismo, con los problemas sociales de las familias que afectan a los alumnos, con los problemas familiares, económicos, etc. No tendría por qué estar destinado en el centro: con que viniera de un centro social de la zona unas horas sería suficiente. Pero que no compartiera Institutos, para que pudiera centrarse en la problemática de uno sólo.

                   Un mediador cultural, o educador de calle, o educador familiar, o como quieras llamarlo, para captar gente de los barrios y tratar de acercarlos a sus centros educativos, en este caso de Secundaria. Tendría parte de su horario por las tardes, organizando actividades en la calle y en el propio centro.

                      En los centros grandes harían  falta dos psicopedagogos: uno para la orientación académica y profesional exclusivamente, y otro para la atención a la diversidad. La acción tutorial podría repartirse, o compartirse.

                      Un sanitario. No tiene por qué ser un médico. Alguien que se encargue de revisar lo de las vacunas, de controlar el tema higiénico de las instalaciones y cantina, de curar las pequeñas heridas de los accidentes, de hacer un seguimiento de las enfermedades del alumnado, que investigue y dé pautas para la intervención ante síndromes o trastornos especialmente complejos, que proporcione actividades para la mejora de la salud de toda la comunidad educativa, que haga prevención en salud, que lleve los programas ditca y promueva actividades de alimentación y sus problemas derivados....

                         En fin. que nos hacen falta otros profesionales que aporten otra visión y que se incorporen a la tarea educativa desde esa su perspectiva. Si no es así, nuestro techo, el de la Orientación en Secundaria, quedará muy bajito.

Información radiofónica

 

Un recurso muy interesante es la emisión de informació son los programas que emiten a través de radio, TV e internet.

La Universidad Politécnica de Valencia, emite en www.upv.es  los martes y jueves de 19,30 a 20,30 un programa donde se informa de Ciclos Formativos de Grado Superior y estudios universitarios.

He conectado con internet y se escucha bastante bien.

Entrando en la página se accede a la emisora ¡intentadlo!

Los sinsabores de los alumnos en los primeros meses en la universidad.

Me gustaría plantear una pequeña reflexión, en busca de comentarios, valoraciones y contribuciones de compañeros que hayan podido reflexionar sobre el tema.
            ¿Cuáles son los conflictos y sinsabores que se encuentran nuestros alumnos de bachillerato ddurante los primeros meses cuando acceden a estudios universitarios?
            Pienso que, cada uno de ellos en diferente medida, pueden ser los siguientes:
1.      Unas expectativas no ajustadas a la realidad. Piensan que sus estudios van a ser más fáciles de lo que realmente son. Esperan una mayor guía, orientación y apoyo por parte del profesorado. Buscan una enseñanza menos masificada y más personalizada. Esperan unos estudios más prácticos y menos memorísticos, más relaciones con la práctica diaria de su futura profesión.
2.      Estrategias de estudio, enfoque y metodología, hábitos de trabajo autónomo no suficientemente desarrollados: No están acostumbrados a una autonomía en la dirección de su aprendizaje tan amplia. No disponen de una preparación suficiente para los trabajos de documentación, para recoger y sistematizar información que les permita aclarar sus dudas y ampliar su aprendizaje de forma libre. No disponen de una preparación suficiente para seguir un método de investigación y estudio científico. No tienen suficientemente afianzada una estrategia de estudio personal crítico.
3.      Se encuentran con unas relaciones sociales muy estimulantes y con una amplia posibilidad de autonomía, que les alejan de su responsabilidad de estudio.

4.      Los mensajes desalentadores de la universidad les crean frustración. Del tipo: no estáis preparados, no hay trabajo para todos los titulados cuando se termina la carrera, superar tus dificultades es responsabilidad tuya...

¿Estáis de acuerdo?

¡¡Cambia el careto!!!!

Ultimamente estoy muy chof.

Cada vez que le digo algo a un compañero, incluso a mi hijo adolescente, me suelen contestar con un mensaje previo parecido a éste: "pero no te enfades"; "ya estás cabreado"; "vaya morro que pones"...

Y esa es la clave. Cuando me miro al espejo para ver la cara que estoy poniendo descubro cómo ha afectado el tiempo a la estructura de mi cara: me sale morro cuando estoy escuchando (ni siquiera estoy serio!!!), las comisuras de los labios van hacia abajo y parece que estoy malhumorado, se me han descolgado los mofletes, la mirada de preocupación parece de agresión....

 Así que cualquier mensaje neutro se interpreta como violento.

Y estoy harto de pedir disculpas por los malos entendidos que voy generando a mi alrededor. Trato de sonreir más, de ser más cariñoso (sin pasarme, claro), pero se nota que ya no soy el que era. Y la culpa la tiene mi cara.

No sé qué voy a hacer... De momento, me he comprado una nariz de payaso para relajar las reuniones... Y de cirujía estética, nada. A no ser que sea para hacer definitiva la nariz roja y gorda. Porque eso sí está dando resultado: en cuanto tengo que decir algo que no gusta, me la pongo y admiten una crítica positiva. Y rompe la tensión de una situación problemática. Os lo recomiendo. También sirven las gafas culovaso, las corbatas gigantes y los zapatones, pero son más difíciles de guardar en el bolsillo.

La misión: en busca del Currículo de Oro.

Encontrar el Vellocino de Oro era una tarea imposible. Así lo creía el rey griego que mandó a Jasón a realizar la empresa. Por eso él y sus compañeros, los Argonautas, son considerados héroes, por aceptarla y conseguir llevarla a término.

Este mito se parece mucho a nuestra misión en los Centros de Secundaria y a nuestro grupo de psicopedagogos: se nos encomiendan tareas imposibles para tenernos alejados de la vida normal de los Institutos, y de los procesos educativos que se dan en ellos. Y lo que provocan es una unión de guerreros hermanados por una búsqueda que ya está dando resultados inesperados en todos los ámbitos, no digo heróicos ni mitológicos, pero que empiezan a ser legendarios.

Queridos amigos y marineros del Argo: sigamos con la búsqueda.